Gestión de marcas

Desde un punto de vista jurídico, una marca es un signo cuyo propósito es distinguir los productos y servicios de una organización de los de otra.

Las marcas pueden ser palabras, logotipos, elementos figurativos u otras características distintivas que puedan representarse gráficamente. Pueden consistir, por ejemplo, en la forma del producto, su envase, sonidos u olores.

La marca tiene tres funciones principales:

  • Identifica el origen de los productos y servicios
  • Garantiza una calidad constante al demostrar el compromiso de la empresa con el usuario o consumidor
  • Es una forma de comunicación y un soporte para la promoción y para la publicidad.

La marca puede convertirse en uno de los activos más importantes de una empresa.

Efectuar un registro es uno de los métodos más eficaces de proteger una marca y asegurarse de que nadie más la utiliza. Si no inscribe su marca, corre el riesgo de que otros lo hagan, adquiriendo así sus derechos para diferenciar sus propios productos y servicios.

Las marcas influyen en las decisiones del consumidor a diario. Una marca fuerte crea una identidad, genera confianza, la distingue de la competencia y facilita la comunicación entre el vendedor y el comprador. Puesto que normalmente se invierte mucho dinero y tiempo en las marcas, merece la pena pagar un poco más para protegerlas de usos indebidos.

No dude en solicitarnos más información  o un presupuesto sin compromiso sobre los costes del registro o renovación de su marca.

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